
Deicy Hincapié, estudiante de Comunicación Social -Periodismo I. Preparandose para las clases.
“En el Proyecto Aula nos han servido de guía la profesora Alba Pérez de Sociología, y Edison Mora profesor de Taller de escritura y lenguaje. Los profesores están coordinados, porque sus intereses están relacionados”. Afirmó María Eduvigis, estudiante de Comunicación Social- Periodismo I de la Universidad de Antioquia, seccional Bajo Cauca, al preguntarle qué opinión tiene sobre el proyecto Aula y la metodología de trabajo empleada.
Su voz entrecortada hacia difícil la interpretación de sus palabras; tal vez era el nerviosismo de una estudiante que apenas esta asimilando el proceso del Proyecto, o quizás uno de los celulares tenía fallas técnicas, esas que hacían difícil la comunicación.
Por otro lado, Deicy Hincapié, estudiante del mismo semestre, opina: “Los profesores están coordinados. El profesor César Alzate, a mi parecer, es el que nos ha desviado un poco. El Proyecto Aula en términos generales es bueno, porque así empezamos a interactuar con las comunidades”.
Mientras se secaba el sudor de su rostro, ocasionado por una agitada agenda de oficios hogareños. Movía su cabello lacio al mismo tiempo que sus ojos; y trataba de obviar los gritos de su madre quien la llamaba desesperada, argumentó: “En cierta medida es normal la confusión que se pueda presentar con la realización de este evento, debido a la falta de experiencia en la organización de estos”.
La apatía de las muchachas de primer semestre se notaba en la forma como hablaban, quizás porque las relaciones interpersonales entre las tres cohortes de ese mismo pregrado en la universidad es poca.
La segunda cohorte de este pregrado se ha caracterizado por ser conflictiva en sus relaciones internas. Así afirmó Luis de Arco, estudiante de segundo nivel. “Todo el mundo quiere organizar y por eso no coordinamos nada. Hay muchos caciques y pocos indígenas”. Él con ojos saltones turbados por el sueño, y exaltados por su cabello abundante siguió diciendo “estamos envolatados con la información de nuestro proyecto, nos basamos en la observación porque la información es vaga. Lo bueno de todo es que hemos estado hasta en la cárcel haciendo entrevistas”.

Ya el Proyecto Aula se convierte en otro tópico de la vida universitaria.
Fabián Acevedo, en cierta medida corroboró la opinión de su compañero de aula. “El Proyecto Aula este semestre ha sido limitado, porque nos han dado muchas pautas para hacerlo. Aunque hay que reconocer que esta limitación nos sirve para prepararnos en el campo laboral. La mayoría de los grupos va atrasado tanto en la redacción del texto como en el performance”. El aire fresco de aquella calle del barrio El Triángulo sirvió de oxigeno, pues los días calurosos de Caucasia se hacen cada vez más intensos. Su voz paisa y sus ojos verdes azulosos añadían seguridad a su discurso; pero su desespero, incluyendo la luz fastidiosa que reflejaba el sol en la latonería de su moto, hizo incomoda la situación.
Una tercera voz, reafirmó lo que Luis de Arco y Fabián Acevedo habían dicho. “Mi grupo va mal, porque estamos enredados, hemos enviado el trabajo a la profesora Alba y a la profesora de Composición española, y no los han regresado. El performance va mal. Falta un líder. De hecho buscamos un guía externo para que nos ayudara”. Explicó, con voz coqueta, David Jiménez estudiante del mismo nivel; mientras se tocaba el cabello, se sobaba su pecho desnudo y trigueño, a la vez que se alzaba la sudadera gris y miraba la pantalla del computador, ansioso del regreso de aquel Internet que se había caído.
Las palabras de los compañeros de segundo semestre, dejan entrever las diferentes dificultades que tienen con el Proyecto Aula, dadas en su mayoría, por la mala comunicación y las pésimas relaciones que hay entre ellos, aspecto que afecta directa e indirectamente el desenvolvimiento que tendrán en el evento académico.
Alejandro Delgado, un joven gracioso, estudiante de tercer nivel de este pregrado en la región, dijo: “la realización del proyecto fue dura. La articulación de las materias está enredada, pues nos dedicamos a hacer el proyecto para Investigación y ahora estamos apurados con las demás materias. La articulación es lo más enredado”. La preocupación se le notaba, porque se agarraba el cabello y se comía las uñas mientras se movía de un lado a otro, pensaba cada una de sus palabras, no por miedo a equivocarse y que su discurso saliera perfecto; sino porque aparentemente su mente volaba a las miles de cosas que tenía que hacer, y esa dichosa articulación del proyecto lo tenía inquieto.
Por otra parte Duvan de Arco, estudiante de este mismo nivel, explicó: “Estamos aprendiendo a investigar, lo duro es que a veces falta aporte por parte de algunos compañeros de trabajo. En cuanto a lo académico, considero que Iván Silva, profesor de comunicación social, debería dirigir el Proyecto aula, porque profundiza en cada concepto”. Esta vez a la voz de Duvan la acompañaba una seriedad casi imposible en él, pues dentro y fuera del salón de clases se ha caracterizado por ser el humorista. Aunque hay que anotar que cuando dejó de hablar una sonrisa de oreja a oreja puso el punto final.
De igual forma Ivana Cobos, compañera de estudio de los personajes anteriores dice: “Me ha parecido bueno que nos pongan a interactuar con las instituciones. Lo que no me ha parecido pertinente son las metodologías de los profesores, porque no están coordinadas. Son muy individualistas; puesto que, hay intereses diferentes”. Su voz gruesa pero femenina se alteraba al pensar que tenía que hacer miles de cosas, pudiendo articular todas estas, de manera más sencilla en el proyecto de investigación sin ningún problema. La inconformidad se notaba en el tono de sus expresiones y en los gestos faciales; además de las tantas veces que se agarró el cabello.
Fabián Acevedo, en cierta medida corroboró la opinión de su compañero de aula. “El Proyecto Aula este semestre ha sido limitado, porque nos han dado muchas pautas para hacerlo. Aunque hay que reconocer que esta limitación nos sirve para prepararnos en el campo laboral. La mayoría de los grupos va atrasado tanto en la redacción del texto como en el performance”. El aire fresco de aquella calle del barrio El Triángulo sirvió de oxigeno, pues los días calurosos de Caucasia se hacen cada vez más intensos. Su voz paisa y sus ojos verdes azulosos añadían seguridad a su discurso; pero su desespero, incluyendo la luz fastidiosa que reflejaba el sol en la latonería de su moto, hizo incomoda la situación.
Una tercera voz, reafirmó lo que Luis de Arco y Fabián Acevedo habían dicho. “Mi grupo va mal, porque estamos enredados, hemos enviado el trabajo a la profesora Alba y a la profesora de Composición española, y no los han regresado. El performance va mal. Falta un líder. De hecho buscamos un guía externo para que nos ayudara”. Explicó, con voz coqueta, David Jiménez estudiante del mismo nivel; mientras se tocaba el cabello, se sobaba su pecho desnudo y trigueño, a la vez que se alzaba la sudadera gris y miraba la pantalla del computador, ansioso del regreso de aquel Internet que se había caído.
Las palabras de los compañeros de segundo semestre, dejan entrever las diferentes dificultades que tienen con el Proyecto Aula, dadas en su mayoría, por la mala comunicación y las pésimas relaciones que hay entre ellos, aspecto que afecta directa e indirectamente el desenvolvimiento que tendrán en el evento académico.
Alejandro Delgado, un joven gracioso, estudiante de tercer nivel de este pregrado en la región, dijo: “la realización del proyecto fue dura. La articulación de las materias está enredada, pues nos dedicamos a hacer el proyecto para Investigación y ahora estamos apurados con las demás materias. La articulación es lo más enredado”. La preocupación se le notaba, porque se agarraba el cabello y se comía las uñas mientras se movía de un lado a otro, pensaba cada una de sus palabras, no por miedo a equivocarse y que su discurso saliera perfecto; sino porque aparentemente su mente volaba a las miles de cosas que tenía que hacer, y esa dichosa articulación del proyecto lo tenía inquieto.
Por otra parte Duvan de Arco, estudiante de este mismo nivel, explicó: “Estamos aprendiendo a investigar, lo duro es que a veces falta aporte por parte de algunos compañeros de trabajo. En cuanto a lo académico, considero que Iván Silva, profesor de comunicación social, debería dirigir el Proyecto aula, porque profundiza en cada concepto”. Esta vez a la voz de Duvan la acompañaba una seriedad casi imposible en él, pues dentro y fuera del salón de clases se ha caracterizado por ser el humorista. Aunque hay que anotar que cuando dejó de hablar una sonrisa de oreja a oreja puso el punto final.
De igual forma Ivana Cobos, compañera de estudio de los personajes anteriores dice: “Me ha parecido bueno que nos pongan a interactuar con las instituciones. Lo que no me ha parecido pertinente son las metodologías de los profesores, porque no están coordinadas. Son muy individualistas; puesto que, hay intereses diferentes”. Su voz gruesa pero femenina se alteraba al pensar que tenía que hacer miles de cosas, pudiendo articular todas estas, de manera más sencilla en el proyecto de investigación sin ningún problema. La inconformidad se notaba en el tono de sus expresiones y en los gestos faciales; además de las tantas veces que se agarró el cabello.

Ya se puede creer que los estudiantes de Comunicación ya están a la vanguardia con las tecnologías.
Se puede decir que muchas son las inquietudes y dudas que tiene los estudiantes, respecto al Proyecto Aula en las diferentes cohortes del pregrado. Pero hay que tener en cuenta que dichas inquietudes surgen de las pautas y requerimientos que se dan en cada nivel, por parte de los profesores; y que cada semestre evidencia dificultades, fallas, malos entendidos, inconformidades y demás. Pero al fin se presenta un evento que muestra el esfuerzo de todo un semestre, situación que recompensa lo duro del proceso.
Se puede decir que muchas son las inquietudes y dudas que tiene los estudiantes, respecto al Proyecto Aula en las diferentes cohortes del pregrado. Pero hay que tener en cuenta que dichas inquietudes surgen de las pautas y requerimientos que se dan en cada nivel, por parte de los profesores; y que cada semestre evidencia dificultades, fallas, malos entendidos, inconformidades y demás. Pero al fin se presenta un evento que muestra el esfuerzo de todo un semestre, situación que recompensa lo duro del proceso.
Autores:
Fabián Gaviria Valencia
Érika Meléndrez Hoyos
Carlos A. Montes

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